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viernes, 16 de diciembre de 2011

Su partido ha quebrado la Caja de Ahorros del Mediterráneo



                                                                 www.regeneracionya.com
A continuación reproducimos un extracto del libro "Para salvar a España", ed. Rambla, de Enrique de Diego, que está batiendo record de ventas.
" Usted, señor Rajoy, parece dispuesto a regenerar la vida política, en la que usted ha crecido y ha vivido acomodado como político profesional. Los nefastos socialistas no pueden irse de rositas. Usted está dispuesto a inhabilitar a los políticos despilfarradores, a perseguirlos política y judicialmente. Ya le he dicho que debe hacerlo con carácter retroactivo, que no pueden irse de rositas, que debe desalojarlos a todos de los retiros que se han buscado con cargo al contribuyente. Para ser creíble, señor Rajoy, usted tiene que dar ejemplo, usted tiene que empezar por el PP. ¿O no es un despilfarrador Alberto Ruiz Gallardón? ¡Es el mayor despilfarrador del reino! Usted, señor Rajoy, no tendrá ninguna credibilidad mientras no tome medidas contra Gallardón, mientras, como poco, no le expulse de su partido."
" Usted, señor Rajoy, tiene que limpiar su partido, tiene que expulsar y perseguir a los corruptos del PP, que son muchos, y hasta ahora usted, señor Rajoy, ha mirado para otra parte o los ha avalado. En algunas zonas de España, la honradez en el PP brilla por su ausencia y la corrupción es generalizada. En muchas zonas de España, señor Rajoy, en el PP no queda un hombre honrado. Conozco bien la provincia de Alicante. Su partido es una completa vergüenza, hiede como una cloaca. El presidente del PP de hecho es el constructor Enrique Ortiz. Puede ir usted, señor Rajoy, a preguntarle cómo actúan los suyos. En materia de basuras, la competencia le corresponde a Ángel Fenoll. También puede preguntarle. Si de verdad está interesado en regenerar la vida política, tamibén yo le puedo contar muchas cosas. Cuando quiera quedamos. Ya le adelanto que es una vergüenza nacional que sigan en la vida pública y cobrando del contribuyente Sonia Castedo, Luis Díaz Alperi, José Joaquín Ripoll y Pedro Ángel Hernández Mateo. Si usted no hace nada contra ellos, si no les pone de patitas en la calle, usted no será creíble, será un político profesional más, perdido en la retórica, enfangado en la mentira. Porque algunos de los citados han reconocido su clamorosa corrupción en público, en rueda de prensa, y usted no ha hecho nada, usted ha mirado para otra parte. Y si va a perseguir a los despilfarradores, ya puede poner a toda la Generalitat valenciana de patitas en la calle. Si no, usted, señor Rajoy, no será creíble, será un fiasco, una mentira más del sistema.

Mire, señor Rajoy, ustedes, los de su partido, los del PP, han hecho lo que parecía imposible: quebrar la Caja de Ahorros del Mediterráneo, empobrecer y esquilmar a muchos ahorradores y transferir unas deudas estratosféricas a las dobladas espaldas del sufrido contribuyente. ¿Sabe como han conseguido esa terrible proeza los de su partido, los del PP? A base de corrupción intensa y sostenida. Y usted, señor Rajoy, no ha hecho nada. Ha mirado para otra parte. Sí, a base de corrupción generalizada del PP, porque de su partido, en Alicante, no queda un hombre honrado; sea por acción o por silencio cómplice. Usted puede saber con facilidad quien dio la orden para que se le dieran créditos sin límite a Francisco Hernando, el Pocero, para su proyecto de Seseña; quien le acompañaba por los despachos, que todavía sigue siendo directivo de su partido, para facilitar los trámites, hasta llegar al absurdo de que la Caja de Ahorros del Mediterráneo es la propietaria de más de dos mil viviendas en Seseña, que está en Toledo, y puede saber con facilidad si en esas operaciones hubo conexión manchego-valenciana al más alto nivel. Usted puede saber con facilidad qué constructores han estado financiando las campañas de su partido en cada localidad y cruzar esa lista con la de los morosos que han recibido créditos multimillonarios sin prudencia, sin límite, sin orden ni concierto. Verá, con facilidad, que son los mismos los financiadores y los morosos.

Usted, señor Rajoy, tiene un partido en el que ha florecido la corrupción, que hiede como una cloaca, y que se ha llevado la Caja de Ahorros del Mediterráneo, una entidad que altruístas alicantinos pusieron en marcha hace más de un siglo para democratizar el crédito, para facilitárselo a los de peor fortuna, y ustedes, los de su partido, los del PP la han quebrado en una orgía de corrupción, de la que usted, por cierto, no ha depurado responsabilidad alguna. Usted tiene sencillo enterarse de por qué y quienés tuvieron que satisfacer el capricho de Felipe de Borbón de que, con cargo a los impositores alicantinos, se le construyera y se le dotara de tripulación al barco ‘CAM’ para que pudiera regatear; cuestión y capricho que se aleja bastante de lo que es el negocio bancario y, desde luego, de ese sentido primigenio de la democratización del crédito para los más desfavorecidos.

Usted, señor Rajoy, puede saber con facilidad, porque está publicado, los créditos blandos y corruptos que sin el más mínimo sentido de la decencia se autoconcedieron el presidente, Modesto Crespo, y los miembros del Consejo de Administración, nombrados por el Partido Popular. Ustedes, los del PP, señor Rajoy, tenían la mayoría absoluta en ese Consejo. Y los suyos, los del PP, han depredado a los ahorradores, a los indefensos jubilados y han hecho perder muchos puestos de trabajo, de buenos profesionales, de padres y madres de familia honrados. Los mismos de la Comisión de Control se han autoconcedido créditos. Todos los suyos, los del PP, gente sin honor, sin piedad, sin ética se han autoconcedido créditos con intereses entre el 0 y el 2,5%. Cinco directivos, nombrados por el PP, se autoconcedieron jubilaciones por 13,3 millones de euros y la exdirectora general, María Dolores Amorós, se asignó una renta vitalicia de 369.497 euros anuales. Y sus políticos profesionales, los de la Generalitat valenciana, del PP, de su partido, señor Rajoy, han esquilmado la caja utilizándola para sus despilfarros, para financiar sus dispendios y su mala gestión.
Le animo señor Rajoy, por patriotismo, porque se lo debe usted a todos los españoles indefensos, a regenerar la vida política empezando por su casa. por su partido, donde los despilfarradores y corruptos son legión."
Enrique de Diego "Para salvar a España"

viernes, 9 de diciembre de 2011

No hay que redistribuir la riqueza, hay que permitir crearla



                                                                 www.regeneracionya.com
Reproducimos un extracto del libro "Para salvar a España" Ed.Rambla, de Enrique de Diego.
" Pero la desaparición de las siglas PSOE no es suficiente. Desde luego, hay que cortar los suministros a sus tupidas redes clientelares, a todas esas sopas de siglas, a esos chiringuitos, a esa gravosa picaresca que ha hecho negocio y se ha instalado parasitariamente en el Presupuesto con cualquier coartada, con la memoria histórica, al alianza de civilizaciones, el feminismo, el ecologismo, el pacifismo, la inmigración, las energías renovables, la cultura, el cine."
" Adelanto una reflexión que trataré más adelante: no es que en época de vacas gordas nos lo pudiéramos permitir y en la de vacas flacas, no; como suelen decir los que sesteando en su obligación de denuncia se apuntan, deprisa y corriendo, al carro del que otros hemos tirado en solitario, con no pocas incomprensiones. No, más bien estamos en época de vacas flacas porque no nos lo pudimos permitir nunca. No es que ahora sea preciso tomar medidas drásticas, por falta de liquidez y excesivo endeudamiento, es que estos son la consecuencia del saqueo anterior.
Pero hemos de ir más allá. Hemos de erradicar la ponzoña intelectual socialista, sus detritus de nefasta ideología de odio. Toca ello, en no poca medida, a la famélica sociedad civil española, pero también tiene usted mucho que hacer en la materia. El Estado no tiene, en ningún caso, como misión o una de sus funciones redistribuir la riqueza. En primer lugar, porque no puede. Carece de la información, siempre fragmentada, dispersa y dinámica, para tomar medidas en ese sentido. Cualesquiera serían contraproducentes. Pasarían por la generación de gravosos e ineficaces organismo burocráticos que no harían más que redistribuir la miseria. Tampoco es cierto que los socialistas siempre hayan tendido a igualar en la miseria, porque a ellos siempre les ha ido muy bien, generando castas y nomenklaturas, haciendo bueno el dicho de que el parte y reparte se lleva la mejor parte. Decía Holderlin que “lo que ha hecho siempre del Estado un infierno sobre la tierra es precisamente que el hombre ha intentado hacer de él su paraíso”.
Esa patraña de la redistribución de la riqueza es la patente de corso que se buscan los vagos y perezosos para entrar en las haciendas ajenas. Bajo un principio tan nefasto el Gobierno se convierte en el pillaje organizado, que hace un uso alternativo del Derecho para expoliar a los demás. Pretender redistribuir la riqueza es propio de una mentalidad de ladrones. Nada mata más el estímulo y aniquila más a las sociedades que esa ancestral pretensión socialita de vivir del cuento, del esfuerzo y la riqueza generada por los demás.
El que se esfuerza en su trabajo tiene derecho a la correspondiente recompensa y a que ésta sea mayor que la recibida por quien es incapaz de asumir su responsabilidad o de formarse para desarrollarlo con pericia. Y, en ningún caso, debe ser desalentado en su esfuerzo ni en su espíritu de iniciativa. El Estado no debe interferir, ni poner obstáculos, con lesivas y confiscatorias presiones fiscales. Las gentes se afanan para legar a sus vástagos el mayor caudal de propiedades y rentas posible. Es un acicate para generar riqueza y el Estado no debe poner cortapisas, ni grabar en lo más mínimo las herencias. Aparentes principios morales como que el que más tiene más ha de pagar, han de ser denunciados como lo que son: pozos de envidia y de resentimiento. Es preciso acabar con la progresividad fiscal.
Ni tan siquiera el Estado ha de generar riqueza. No corresponde a ninguna de sus funciones, pero tampoco entra en sus posibilidades, ni por asomo. Decía Baruch Spinoza que la pretensión de imponer la virtud sólo consigue extender el vicio. Los socialistas, que se han pasado la vida hablando de redistribuir la riqueza y que casi con tanta frecuencia se han enriquecido mediante la corrupción, no han generado más que pobreza. El Estado no es un ente abstracto, sino que está formado por gente concreta que busca su interés personal, incrementando sus sueldos y el número de otras personas que dependen de ella, en su pretensión de generar riqueza, y empleo, ha distorsionado por completo la función pública disparando el número de funcionarios, por el fácil expediente de colocar a sus correligionarios, familiares y amigos.
El Estado, es preciso insistir en lo obvio, no ha de generar riqueza. Simplemente, ha de permitir que se genere. Basta y sobra con que no sea un obstáculo para ello. Pocos políticos, bajos impuestos y seguridad jurídica, derechos tutelados por tribunales independientes es la única fórmula válida y cierta para crear empleo en una sociedad de oportunidades, con movilidad social. Es, sobre todo, la única fórmula –y hoy en día esto es decisivo- capaz de asegurar los actuales niveles de población, porque la distancia entre la opulencia y el hambre viene señalada por finas líneas que han sido desbordadas.
No se trata, porque es un imposible metafísico y terminaría por culminar el desastre, moverse por las sendas, ni de lejos, de un socialismo de derechas que pretendiera gestionar mejor que el socialismo de izquierdas. El socialismo, con su destructora envidia igualitaria, es un mal que ha de ser erradicado de manera definitiva."

jueves, 8 de diciembre de 2011

Aclarar el caso Faisán, caiga quien caiga


1º


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       5º










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Reproducimos el capítulo del libro de Enrique de Diego, “PARA SALVAR A ESPAÑA”, en el que exige a Mariano Rajoy la aclaración completa, y la depuración de responsabilidades, del chivatazo a ETA:
El 4 de mayo de 2006 en el bar Faisán, de Irún, se produjo en términos penales, un delito de colaboración con banda armada y, en términos morales, una abyecta traición a la Patria. Policías españoles dieron el chivatazo, a la trama financiera de ETA encargada de la recaudación del chantaje a los empresarios, de que iban a ser detenidos en una operación policial, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska. Un policía español entró en el bar y pasó con su móvil al etarra Joseba Elosua a un superior para confirmarle que era objeto de seguimiento y que iba a ser detenido de inmediato, dándole indicaciones para sortear el cerco. Si una actuación de este tipo sería delirante respecto a una banda de delincuentes comunes, el chivatazo revestía una gravedad para cuyo calificativo es difícil de encontrar el término apropiado, porque ETA ha asesinado en su historia a cientos de policías españoles, compañeros de quienes se prestaban a colaborar con los terroristas. Era un agravio directo a la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas. El chivatazo pudo descubrirse porque, en su huida a Francia, con 54.000 euros para la banda, el etarra Joseba Elosua mantuvo una conversación por su teléfono móvil, sin sospechar que su coche estaba balizado con una chicharra, con un micrófono oculto. Elosua mostraba reiteradamente su extrañeza de que hubiera sido puesto en antecedentes de su inminente detención por la txakurrada; perros, policías, en el argot de los etarras.


Ese día estaba prevista una reunión en el Palacio de La Moncloa entre el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero y el entonces presidente del PNV, Josu Jon Imaz. Dentro de la operación iba a ser detenido el dirigente del PNV, Gorka Aguirre, pieza clave de las finanzas de ETA. Es obvio que la detención en ese contexto representaba un serio contratiempo en lo que el nefasto gobierno socialista había denominado como “proceso de paz”. Si bien ese fue, manifiestamente, el detonante, también influyó el contexto general de que la negociación fuera el elemento estrella de la política gubernamental; un empeño personal del nefasto presidente del Gobierno anterior, quien había indicado a diferentes interlocutores su convicción de que las conversaciones llegarían a buen término porque había un presidente de izquierdas con capacidad de interlocución con una banda terrorista de izquierdas. Y más allá, el hecho de que ETA de alguna manera ha formado parte del sistema, ha sido necesaria para el sistema, en especial para los diferentes partidos nacionalistas, que han encontrado en el ‘conflicto’, alimentado artificialmente por los asesinos nacionalistas de ETA, una justificación a sus reivindicaciones. Es muy posible que buena parte de la financiación de la banda terrorista haya corrido a cargo o haya sido facilitada por el PNV.


En una estructura jerarquizada como el Cuerpo Nacional de Policía es obvio que una decisión tan grave como informar a los terroristas de su decisión no se toma sin órdenes superiores a lo largo de toda la cadena de mando. Y esa cadena de mando, por lo delicado y lo grave de la materia, pasaba a través del Ministerio del Interior hasta el propio presidente del Gobierno. Es preciso volver a reiterar la fecha en que se cometió el delito: 4 de mayo de 2006, para extraer una conclusión inmediata: sus responsabilidades siguen sin depurarse, porque el Estado de Derecho en su conjunto ha fallado y en vez de perseguir el delito, ha dedicado todos sus esfuerzos a dejar en la impunidad a los delincuentes y traidores a la Patria. El nefando Baltasar Garzón utilizó el secreto del sumario no para investigar, como establece la Ley, sino para perpetrar una oscura ocultación; cuando la Guardia Civil elaboró un informe en el que detectaba un inusual tráfico de llamadas entre la zona del bar Faisán y la sede del partido socialista en Ferraz, con el jefe de seguridad de ese partido, Enrique Mariscal, con el secretario de organización, José Blanco, y con Presidencia del Gobierno, en el Palacio de Moncloa, el juez felón apartó a la Benemérita del caso; mantuvo, además, a Carlos Germán al frente de la investigación, cuando, siendo el encargado del operativo en torno al bar Faisán el día de autos, debía ser, a su vez, objeto de investigación. Para que a los españoles no se nos haya evitado ni un motivo de oprobio, el fiscal pidió el archivo del caso y en la Audiencia Nacional se han producido escandalosas estrategias para remitirlo a algún juzgado de Irún, pasando por encima de la evidencia de la manifiesta y patente colaboración con banda armada. El Ministerio del Interior no abrió ninguna investigación interna, como es norma. ¿Cómo iba a hacerlo si un paso tan denigrante no pudo haberse dado sin el conocimiento y la orden expresa de Antonio Camacho y de Alfredo Pérez Rubalcaba?


Usted, señor Rajoy, debe aclarar el caso Faisán si quiere resultar creíble. Debe hacerlo por patriotismo y amor a la justicia. Los españoles están hartos de cambalaches y componendas entre los políticos profesionales de las cupulocracias, mediante el corrupto planteamiento de hoy por ti, mañana por mí. No puede repetirse la historia de la no desclasificación de los papeles del CESID. El caso Faisán es la piedra de toque de la dignidad nacional, porque en él se acumula toda la pus de las diferentes degradaciones del sistema, porque la depuración de responsabilidades implica la exorcización de todo el mal acumulado. Del chivatazo surgen todas las ulteriores cesiones a la banda terrorista que conducen a la sumisión del Tribunal Constitucional y la permisividad respecto al acceso de los etarras a las instituciones; cuestión clave para permitir la supervivencia de ETA, necesaria para ese sistema que precisa ser desmantelado. Hemos sido y merecemos volver a ser una gran nación, de hombres libres y dignos, orgullosos de ser españoles, de pertenecer a una Patria donde la traición nunca ha quedado impune. Usted, señor Rajoy, debe aclarar, de una vez por todas, el caso Faisán, caiga quien caiga.

Los moritos si matan





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Los moritos no mataron a Kennedy pero si a Theo van Gogh que era una buena persona. Los moritos no mataron a Kennedy pero si a miles de inocentes el 11-S en las Torres Gemelas, a decenas en el metro de Londres el 15-J, a cientos en Bali, en Egipto, en Bombay, (cuando estaba Esperanza Aguirre y aquí en Madrid también ha especulado con que los moritos no matan).
Los moritos matan cristianos todos los días, hace poco a una veintena de coptos en el Cairo. La semana pasada a 50 en Nigeria, dos semanas antes a 150. El número de asesinatos al año en los países musulmanes es aterrador de decenas de miles. Y sí. los moritos el 11 de marzo de 2004 mataron a 192 personas. Y se radicalizaron en la mezquita de la M30. Los moritos llevan matando siglos, desde el siglo VII. Los moritos estuvieron 8 siglos matando en España. Los moritos tienen el matar a “infieles” como su norma coránica. La Plataforma de las clases medias es un movimiento ilustrado para gente ilustrada que no funciona mediante histéricos estados de opinión, ni adora el poder, sea mediático, ni se deja llevar por consignas fáciles y estúpidas. La verdad tiene un camino y se abre paso. Y con nosotros va el futuro y las soluciones todo PARA SALVAR A ESPAÑA.

martes, 6 de diciembre de 2011

Extraordinaria respuesta a la presentacion de Para Salvar a España

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Quiero agradecer a todos y cada uno de los asistentes su presencia y su participación en la presentación de mi libro “Para salvar a España”, en el Centro Segoviano de Madrid. Por supuesto, a cuantos han llevado el libro para que se firmara. La respuesta ha sido extraordinaria. También quiero agradecer la presencia y las palabras de Guillermo Rocafort, autor de “SICAV, paraíso fiscal”, un libro clave, que recomiendo vivamente. Con más de dos centenares de personas, hemos mantenido un debate muy vivo, en el que se han puesto en claro algunas cosas. Por ejemplo, no debemos situar a los inmigrantes como responsables, porque los culpables son los políticos profesionales. Hemos reafirmado nuestra condición de movimiento ilustrado. Hay que cerrar las autonomías, no se trata de evitar duplicidades, porque las autonomías son la duplicidad en sí mismas. No se pueden ir de rositas. No hay corruptos de los “nuestros”. Sindicatos y patronal deben abandonar cuanto antes los Presupuestos, no los reconocemos como agentes sociales, sino como parásitos sociales. Ha sido muy reforzador comprobar lo fuertes y dispuestos que están los miembros de la Plataforma de las Clases Medias y la incorporación de otros nuevos.
Fuerza y honor

domingo, 4 de diciembre de 2011

Desmantelar Bruselas, cerrar las Autonomías

       





                                                        www.regeneracionya.com
Llevamos dos años en que los dirigentes políticos de la decaída Europa marchan detrás de los acontecimientos, utilizando paliativos, para intentar generar la ficción de que son capaces de sostener un modelo que ha fracasado en toda regla y que es insostenible, que se cae a pedazos, y corre el riesgo de sumir en la ruina a las sociedad y en la indigencia a las personas.
Por fin, se ha abandonado las tácticas de márketing, las reuniones febriles, los encuentros agitados, para abandonar la retórica y empezar a utilizar el lenguaje de la realidad, El encargado de lanzar el mensaje de que es preciso volver a cordura y caminar por las sendas del sentido común ha sido Nicolás Sarkozy, quien ha puesto en claro lo que algunos venimos proclamando desde hace tiempo: la deuda es una estafa que defrauda a las generaciones futuras y esquilma a las clases medias. Es preciso volver al trabajo, al esfuerzo, al sacrificio.


Sarkozy no ha abandonado ese gusto por la retórica que identifica a los políticos del presente y ha hablado con énfasis de “refundar Europa”. La realidad es más sencilla y, por tanto, más complicada. Es preciso desmantelar Bruselas. Se ha pasado del Tratado de Roma, de libre comercio, a la quimera de la unidad política, para la que el paso previo era la unidad monetaria, mientras la burocracia y el Estado no han hecho otra cosa que incrementarse. Los burócratas de Bruselas se han multiplicado y cobran libres de impuestos, como los eurodiputados. Una zona de libre comercio precisa poca burocracia, pero Bruselas se ha convertido en destino para políticos fracasados y jubilados, que predican las fórmulas que no pusieron en marcha en sus naciones durante sus mandatos y que hace tiempo debían haber abandonado la vida pública como Durao Barroso o Joaquín Almunia.
Algo similar sucede en España. Ya se está visualizando a Mariano Rajoy como presidente y sus primeros pasos, marcados por la prudencia característica de Rajoy, se mueven en la línea del diálogo. Todo indica que esa será una fase con recorrido no excesivo, porque los problemas son tan graves que es preciso un gobierno que gobierne sin atender a los compromisos de los agentes sociales, ni a los intereses de los barones del PP.


Ya le he indicado a Rajoy en “Para salvar a España, carta a Rajoy”, que ha de anteponer los intereses de España a los de su partido. No es posible evitar duplicidades con las autonomías, y generar una comisión para la materia es intensificar la duplicidad, porque las autonomías son la duplicidad en sí misma. La cuestión es que el PP manda y está instalado en las autonomías, pero las autonomías son insostenibles, son el cáncer de España. Asumirlo cuanto antes es poder entrar en la solución, en la salvación. Porque de eso se trata de salvar a España.

Enrique de Diego

viernes, 2 de diciembre de 2011

las formulas para salvar España


                                                               www.regeneracionya.com
He empezado a leer Carta a Rajoy. Para salvar a España, del insigne periodista Enrique de Diego. Ya llevo unas decenas de páginas devoradas febrilmente y la conclusión es sencilla, lógica y además de catón, al Partido Popular no se le ha dado un cheque en blanco por parte de los votantes, en absoluto. A Mariano Rajoy se le ha puesto en La Moncloa (bueno, aún no gracias a esta legislación tan decimonónica y arcaica que tenemos) para que gobierne con mentalidad de gestor, como si esta nuestra España fuese una empresa en quiebra y precise aplicar esas fórmulas magistrales para empezar a salir delante de una vez por todas. Lo que no podemos estar es perdiendo el tiempo con lamentos a lo Calimero. Ya sabemos que las cosas están mal, pero no podemos pararnos ni sumirnos en la melancolía.

Lo que propone Enrique de Diego en Carta a Rajoy no es nada complicado, sino bastante sencillo, basta únicamente con echarle valentía al asunto, es decir, coger la podadora allí donde corresponde y hasta el kit de tapiar puertas en aquellas empresas públicas y organismos asociados que sean inútiles al cien por cien. Como bien se expone en la obra, privatizar empresas públicas ya no tiene razón de ser, primero porque las principales ya se vendieron en la etapa de Aznar precisamente para tapar el boquete de la etapa de Felipe González y, segundo porque en realidad lo poco que queda del sector público está más endeudado que un ministro griego.
Aquí, insisto, lo que tenemos es que acabar con una serie de prebendas, con los fastos que se realizan a nivel autonómico, local y estatal. No se puede vender el discurso de la congelación de las pensiones o del recorte del 5% a las nóminas de los funcionarios y gastarlo luego en cestas de Navidad, en televisiones autonómicas o en ‘Carods’ dispendios vía embajadas para Mas y mayor gloria de un nacionalismo que en esos aspectos del derroche se camufla perfectamente en el paisaje con el socialismo más manirroto.
Estoy de acuerdo, vendamos el patrimonio, lujosísimo en ocasiones, de partidos y sindicatos, no es de recibo que las formaciones políticas disfruten de inmuebles en las mejores zonas de las grandes ciudades o que los sindicatos acumulen un patrimonio inmobiliario que haría las delicias de cualquiera. La excusa de esas faraónicas sedes (y no me refiero al Ayuntamiento de Madrid, que cada vez está más cerca de parecerse al Egipto de Cleopatra y Ramses II) es que cada vez hay más gente en la organización. Pues nada, menos gente, mejores ideas y a pensar en cómo salir de la crisis.
Muchos miramos a Rajoy expectantes y seremos los primeros que alabaremos su arrojo si se atreve a guillotinar los excesos y los despilfarros como también censuraremos que no tenga luego el coraje de hacer todos los ajustes que nos son necesario. España no puede permitirse una alegría más, aunque hasta el 21 de diciembre parece que el inquilino socialista de la Moncloa quiere disparar toda la munición de la que dispone, que cada vez es menor, pero tiene todos los visos de que ZP y su cohorte no quieren dejar ni el chocolate del loro.
Juan Antonio Alonso Velarde

martes, 22 de noviembre de 2011

Por un gran movimiento de la sociedad civil entorno a " Para salvar a España "

                      
                                                                    www.regeneracionya.com
Reproducimos uno de los capítulos clave –“Esto no es 1996”- del libro “Para salvar a España” (Editorial Rambla) de Enrique de Diego, entorno al cual –pensamiento en acción- se generará un gran movimiento de la sociedad civil por la regeneración de España:
Pocas veces en la historia de España, y en la del mundo, ha recaído tanta responsabilidad sobre las espaldas de una persona. Por el bien de todos, le deseo el mayor de los éxitos. Una nación atribulada, una sociedad indefensa le ha dado a usted el poder para enderezar el rumbo perdido hace décadas y para sustraernos a la continuada caída en el abismo. De alguna manera, está usted en el momento oportuno y en el lugar idóneo, pero también en el puesto de mayor peligro. Afronta usted la crisis más grave padecida por nuestra Patria, aunque sólo sea porque todas las demás se superaron y salir de ésta va a depender de la libertad y la responsabilidad de cada uno, especialmente de la suya. Asumo la mía enviándole esta carta con urgencia.
Estamos ante una crisis de civilización que implica a todo el planeta, cuando éste alberga sete mil millones de seres humanos. Durante décadas todo se ha hecho mal, en una estafa gigantesca, extendiendo castas parasitarias que, rodeándose de privilegios onerosos y lastrantes, se han dedicado a la expoliación de las clases medias y a consumir tejido productivo. Al tiempo, esas castas han debilitado las autodefensas de la sociedad, han fagocitado las sociedades civiles, convirtiéndolas en una falacia y, a través de la educación, de los medios de comunicación y de los productos pseudoculturales y adoctrinadores, han degenerado las mentes, receptivas en exceso a la mentira y a la propaganda. También mediante la cultura de la subvención y la mendaz reiteración de que el Estado era capaz de ofrecer seguridad de la cuna a la tumba y servicios gratis han debilitado las voluntades. Tampoco hay referencias ni liderazgo. Ese es su reto y su opotunidad.
Esto no es el año 1996. No son las mismas circunstancias. Los problemas revisten ya una gravedad extrema. Si algunas cosas fundamentales se hubieran hecho entonces se hubiera minimizado el sufrimiento extendido por la población española. La lección es que nada de lo que se debe hacer puede dejarse sin ponerse en práctica, cueste lo que cueste. Cuanto antes. El tiempo se ha agotado y las arcas están vacías. Es preciso luchar por la supervivencia de España como sociedad abierta y de los más indefensos ante esta tormenta perfecta que avanza inexorable, sin que nadie haya estado ahora a la altura de las angustiosas circunstancias.
Usted y su partido han aducido con frecuencia, como elemento de autoridad moral, que en el año 1996 ya fueron capaces de solucionar la crisis y generar empleo. Usted y su partido han recordado la gestión de los gobiernos del PP como una edad de oro y así es, desde luego, en comparación con los acumulados males actuales y con la incompetencia supina de su antecesor socialista. Pero esto no es igual, ni tampoco, en propiedad, parecido a 1996. Entonces, por de pronto, era una crisis española, ahora es mundial, aunque ésta, igual que la profundización en la nuestra, eran perfectamente previsibles.
Tampoco pueden adoptar las medidas que en 1996 resultaron eficaces. Lo que hicieron ustedes, básicamente, fue vender patrimonio. Un patrimonio herrumbroso, ruinoso, establecido mediante monopolios. Aquella exitosa estrategia privatizadora es semejante a una familia con graves problemas económicos que vende las joyas de la abuela. Si no reduce sus gastos, la liquidez obtenida se evapora y a la siguiente crisis, es peor, porque ya no queda el recurso de las joyas. No es exactamente así, porque la brillante gestión de Rodrigo Rato sirvió para que esos sectores privatizados, mediante la competencia, generaran puestos de trabajo y mejoraran la relación calidad-precio de los servicios. Fue un ejemplo que debió extenderse, de inmediato, a.los grandes sectores de gasto (público, osea gasto). Y una capacidad de maniobra en las arcas que debió utilizarse para modificarse las bases del sistema y regenerar la democracia. No se hizo y, en estos aspectos, la segunda legislatura fue un sesteo, la gran oportunidad perdida.
Usted ya no puede vender Teléfonica. Hay más cuatro mil empresas públicas, pero son más cuatro mil estafas al contribuyente, más de cuatro mil chiringuitos de familiares, amigos y militantes de la casta parasitaria. No pueden venderse. Sólo deben cerrarse, con urgencia. Usted puede y debe vender edificios públicos, pero de eso le hablaré más adelante. El hecho es que todas las asignaturas que quedaron pendientes en 2004 han sido suspendidas, en todos los frentes existentes se ha empeorado y se han abierto otros nuevos. De hecho, están todos encrespados y en derrota. Usted tiene que ponerse a la tarea sin demora y con coraje.
No hay nada de por sí taumatúrgico en la llegada de usted y de su partido al poder. Ese mero hecho no soluciona 

lunes, 21 de noviembre de 2011

Relevo en el Gobierno,cuanto antes , YA

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                                                              www.regeneracionya.com
El socialista Zapatero ha batido, durante ocho penosos y sombríos años, todos los récords de incompetencia, inutilidad y estupidez. Sus marcas parecían inigualables, pero está dispuesto a batir sus propias plusmarcas y a poner tan alto el listón de la estulticia que nadie sea capaz de superarlo hasta el fin de los tiempos.
Cualquier persona mínima sensata y Zapatero no lo es, tendría en cuenta las especiales circunstancias del momento, la evidente situación de emergencia nacional, para proceder al inmediato relevo en el poder. Lejos de ello, este compulsivo papanatas se aferra a unos días cruciales de absoluta miseria –la que este inútil proteico ha labrado- más que de gloria. El 9 de diciembre hay una cumbre europea en la que Zapatero no pinta nada y el presidente electo, Mariano Rajoy pinta todo y debe estar por el bien de España. Zapatero parece desconocer que en Europa amén de ninguneado, es despreciado. Consta que el perspicaz Sarkozy lo considera –sin andarse con rodeos- tonto, y por ahí debe andar la opinión de la más discreta Ángela Merkel.
La chocante vanidad del incompetente provocaría hilaridad si los graves problemas de la Patria que afligen a los españoles no exigieran respuesta urgente y medidas rápidas. La Constitución concede al monarca confusos poderes arbitrales que, en mi opinión, debe ejercer en este caso, llamando al orden y poniendo cordura en el inútil okupa de La Moncloa. Por el bien de España y quietud de los agitados mercados, Mariano Rajoy debe estar el 9 de diciembre en la cumbre europea como presidente de hecho y de derecho.
Los españoles le han dicho en las urnas a Zapatero que no lo quieren ver ni en pintura, que quieren que se vaya de La Moncloa cuanto antes. Mañana mismo.
 
Enrique de Diego

El triunfo de España y el patriotismo



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Las elecciones han sido un gran triunfo de la idea y la realidad de España; un gran triunfo del patriotismo; así lo manifestaron los que se congregaron ante el balcón de la calle Génova coreando “soy español, soy español”.
Quienes, en su frívola e irresponsable insustancialidad, pusieron en duda la nación española y la consideraron discutida y discutible, quienes han actuado como traidores a la Patria, han recibido su merecido en las urnas. El desastre socialista es histórico. El PSOE se ha tornado marginal en el conjunto de España. No tiene, además, puestos de trabajo que repartir y los resultados marcan claramente que perderá también Andalucía, que Andalucía ha dejado de ser socialista, como lo ha dejado de ser el conjunto de España. Rubalcaba no ha tenido la decencia de dimitir, no sabría de qué dado el caos político en el que se ha sumido, que es a lo que está obligado por el fracaso electoral que no tiene parangón y que sitúa al socialismo en proceso de desaparición por el sumidero de la historia.
Los nacionalistas, que han perdido posiciones en Galicia y Baleares, y que quedan recluidos a Vascongadas y Cataluña, han perdido su caballo de Troya, el PSOE, y eso les sitúa en un terreno complicado. No debe haber la más mínima cesión a los nacionalistas. No se debe aceptar nunca más ni el más mínimo chantaje. España no es negociable. España no se discute.
Mariano Rajoy, el nuevo presidente, ha pedido “el esfuerzo común de una gran nación”. En efecto, España es una gran nación y será el patriotismo el vector que nos permitirá salir adelante. Todo el apoyo y la lealtad al nuevo Gobierno de España en la defensa de la unidad nacional y de la integridad territorial. Vascongadas y Cataluña han sido, son y serán siempre España, han sido cunas de España y España es ininteligible sin ellas.
Ante los nuevos tiempos que se abren, renovemos el compromiso con España, reforcemos nuestro patriotismo: ¡Viva España! 

sábado, 19 de noviembre de 2011

En el Centro Segoviano de Madrid,Conferencia de Enrique de Diego

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Conferencia de Enrique de Diego
Periodista. Director del programa 'A Fondo' de Radio Inter
"Para salvar España"
Jueves, 1 de diciembre, a las 20 horas
Centro Segoviano
C/ Alburquerque, 14, 28010 Madrid

domingo, 6 de noviembre de 2011

El programa del PP resulta muy insuficiente para afrontar la crísis y sin la más mínima regeneración


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Tras la lectura detenida de las "100 propuestas para el cambio" del PP: representa una mejora sustancial respecto al desastre actual.
Propuestas claramente positivas del PP en la buena dirección: no pago IVA a facturas no cobradas, no cobro deudas por Administración deudora
Criterios positivos: austeridad, eficiencia, evitación de duplicidades, cierre de organismos repetidos con la Administración, equilibrio presupuestario.
"100 propuestas por el cambio del PP": abundancia de retórica vacua e insustancial, sin compromisos claros, lenguaje políticamente correcto.
Inconcreto: "Cambiaremos el modelo de actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección al derecho a la vida".
Manipulación del término regeneración política para vaciarlo de contenido: ninguna propuesta, más de lo mismo, mantenimiento de la casta.
Auténticas chorradas, ofensivas a la inteligencia: "Haremos un uso más eficiente de los coches oficiales".
Regeneraciòn política: se reduce a diálogo y a revitalizar el Parlamento agilizando procedimientos de debate. Ningún cambio en el sistema.
Política lingüística caótica e inconcreta: se promoverá el trilingüismo opcional en las regiones con dos lenguas oficiales.
No se dice nada sobre el 'matrimonio homosexual', de donde se deduce que se asume y no habrá modificación.
Justicia: no se habla de recuperar la independencia del Poder Judicial, no se plantea modificación del control político del Consejo General del Poder Judicial.
Otros criterios positivos: garantizar la unidad de mercado, actualizar deducciones por adquisición de vivienda.
Otro criterio positivo: "Favoreceremos una inmigración legal, ordenada y vinculada al empleo".
Lenguaje y planteamientos de socialismo de derechas: "la administración, motor del cambio", lucha contra el cambio climático.
Socialismo de derechas: "garantía de la sociedad de bienestar", mantenimiento de la estafa de que educación y sanidad son gratis.
Retórica grandilocuente e inconsistente: Universidades de excelencia, nuevas fronteras para la ciencia y el conocimiento, priorizar la salud.
El programa del PP es muy insuficiente para afrontar la crisis de modelo que padecemos y no contiene ni un ápice de regeneración.
El PP pretende sostener un sistema quebrado mediante meras correcciones bastante superficiales.
El PP propone con la lógica perversa de su condición de casta parasitaria, de grupo de políticos profesionales.
El programa del PP responde a un socialismo de derechas que, simplemente, se dispone a ser más eficaz que el socialismo de izquierdas.
Si la labor de Gobierno del PP se mantuviera en los criterios explicitados en sus '100 propuestas para el cambio' será periodo transitorio.
La única solución -conjunto de soluciones- a la crisis de modelo es la que propongo y se contiene en 'Para salvar a España, carta a Rajoy".
“Para salvar a España” generará un amplio movimiento ciudadano con una hoja de ruta para la regeneración en dos años.

Enrique de Diego declara en su nuevo libro que RTVE y las televisiones y radios autonómicas son agresivos agujeros negros


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Reproducimos un adelanto del libro "Para salvar a España, carta a Rajoy" (Editorial Rambla), del periodista Enrique de Diego, que sale a la venta esta semana. El texto corresponde al capítulo "Las autonomías son insostenibles":
Usted, señor Rajoy, no puede producir milagros como pretende. No existe la opción de gestionar bien lo que es imposible de sostener. Las autonomías son insostenibles. No es cuestión de poner un techo de gasto o de disciplinarlas económicamente, porque, insisto, son insostenibles. La economía impone una estricta racionalidad que no puede ser combatida con retórica, buenas intenciones, ni con hipotéticos eficaces gestores.
Las autonomías son insostenibles gobernadas por cualquier partido. Los nefastos socialistas las han gestionado pésimamente, como en ellos es instinto, pero ustedes, los del PP, también muy mal. Usted, señor Rajoy, conoce los datos de la Comunidad Valenciana. Usted sabe que los de su partido han hundido la Caja de Ahorros del Mediterráneo mediante un impresionante saqueo, dedicándola a la corrupción en gran escala, al enriquecimiento de sus venales gestores y a la financiación mafiosa de los escandalosos dispendios del gobierno autonómico.
No es cuestión de reducir las consejerías, los ministerillos regionales, de trece a diez, como han hecho ustedes, sino de despedir también a esos diez, a los que no podemos mantener y que causan paro, ruina y hambre. Las autonomías son dispendio.
Las autonomías son, en términos políticos y económicos, una locura, ideada por los incompetentes y dementes que pusieron en marcha ese proceso de demolición de la sociedad y la nación que se conoce como transición y que ha sido objeto de un estúpido culto cortesano y de la profusa difusión ensalzadora, siempre a cargo del contribuyente.
Ninguna economía, ninguna sociedad pueden sostener, ni tan siquiera sobrevivir, con diecisiete gobiernos, más el nacional, más cuarenta y siete de las Diputaciones; ninguna economía, ninguna sociedad puede sostener, ni tan siquiera sobrevivir, con diecisiete cámaras regionales y dos nacionales, más las de las diputaciones que también están parlamentarizadas.
Se lo voy a decir muy claro, señor Rajoy, no es cuestión de despilfarro, es que las autonomías son despilfarro en sí; no es cuestión de gestión, porque las autonomías no se pueden gestionar, sólo se pueden cerrar. Y si usted no lo hace, señor Rajoy, el sistema entrará en colapso, tras unos meses de aparente euforia, y sectores crecientes de la población irán yendo a la indigencia y al hambre. Sí, al hambre, que ya están atestados los comedores de Cáritas. Usted, señor Rajoy, debe reflexionar sobre su grave responsabilidad.
Ninguna economía, ninguna sociedad puede mantener, y aún sobrevivir, manteniendo RTVE y más de treinta televisiones regionales y otras tantas radios, que son agresivos agujeros negros. Sólo Canal 9, gestionado pésimamente por su partido, tiene 1.350 trabajadores, más que Antena 3 y Tele 5 juntas, porque usted sabe, señor Rajoy, que los de su partido ahí han colocado a sus correligionarios, familiares y amigos.
No sólo hay facturas en los cajones en Castilla-La Mancha, también las hay en la Comunidad Valenciana, que también está literalmente quebrada. ¡No hay economía ni sociedad que pueda sostener, ni aún sobrevivir, a casi setenta boletines oficiales como hay en España! Se lo voy a decir de nuevo claro: su partido, el PP, es el problema, como el PSOE; las autonomías son el problema, son insostenibles, las gobierne quien las gobierne.
Usted, señor Rajoy, no puede hacer milagros. No es cuestión de duplicidades, que también, incluso de multiplicidades, porque las autonomías son en sí mismas una demencial duplicidad. ¡Gobierne quien las gobierne, señor Rajoy! Por supuesto que un problema añadido es que existen dieciocho legislaciones, la estatal y cada una de las regionales.
Por supuesto que las empresas españolas se las ven y se las desean, pierden tiempo y dinero, porque han retornado las fronteras medievales y cuando se pasa de una región a otra cambian las normas y los requisitos y las tasas. Hemos pasado, por ejemplo, de una licencia de caza nacional a diecisiete autonómicas. Se ha incrementado de manera demencial el papeleo y con él, la burocracia. En muchas regiones, además, se precisan traductores, como sucede en el Senado, para oprobio y vergüenza nacionales.
Es todo tan demencial, perpetrado por dementes, que usted, señor Rajoy, que se tiene por un hombre sensato, y lo parece, debe cerrar, sin perdida de tiempo, las autonomías. O cerrar las autonomías o el hambre generalizada. Ese es el dilema. Ese es su dilema. Esa es su responsabilidad histórica.
Puesto que usted se tiene por un hombre sensato encontrará un ejemplo de sensatez como han actuado en Texas, de manera harto diferente a como se ha hecho en nuestra querida y doliente Patria. Texas fue independiente de 1836, cuando se liberó de México, a 1845, cuando fue admitido como Estado en la Unión.
Su Parlamento tiene competencias federales, incluso capacidad para revocar aquella decisión. Los tejanos han establecido por Ley que ese Parlamento sólo se reúna dos meses al año y que los parlamentarios cobren exclusivamente dietas. De esa manera, ninguno de ellos puede dedicarse a la política a tiempo completo, ninguno puede acceder a ser político profesional. Y los tejanos lo han hecho precisamente por eso.
Otro beneficio inmediato, es que los parlamentarios tejanos legislan poco y siempre de manera que no resulten perjudicados en su vida habitual, en sus empresas, negocios y trabajos, porque no son distintos, no constituyen una casta aparte de sus conciudadanos. Gente sensata estos tejanos que decidieron establecer por Ley que el Estado de Texas no sólo no podía gastar más de lo que ingresaba, sino que debía gastar menos y dedicar un remanente tasado a un fondo de reserva para imprevistos. Tejas tiene superávit y genera empleo.
Eso es sensatez, señor Rajoy. Usted que se tiene por hombre sensato sabrá valorarlo mejor que nadie, máxime a tenor de su experiencia, usted que ha sido concejal y presidente de la Diputación de Pontevedra, diputado autonómico, vicepresidente de la Xunta de Galicia, diputado nacional y ministro, antes de acceder a la presidencia del Gobierno. Esto es, usted, señor Rajoy, que ha recorrido todo el intrincado laberinto de nuestras administraciones patrias; usted que ha hecho y ha culminado la carrera de político profesional.
No, señor Rajoy, usted no puede hacer milagros. No existen en economía. Usted no puede gestionar bien lo que está mal; usted no puede gestionar el desastre y la ruina. Usted no puede gestionar bien las autonomías y hacer que funcionen porque son el desastre y la ruina y hay que cerrarlas. Usted, señor Rajoy, debe cerrarlas. Más pronto que tarde. Cuanto antes.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El semanal digital se hace eco de la publicación del último libro de Enrique de Diego


                                                              
"Para salvar a España, carta a Rajoy", nuevo libro de Enrique de Diego
Publicamos un adelanto del libro Para salvar a España, carta a Rajoy (Editorial Rambla).
España ha sido una gran nación. La más antigua del mundo. Con más de mil quinientos años de unidad política. Con más de quinientos desde la unidad de los reinos, buscada con especial ahínco por el de Aragón. España es una nación. Esto no es discutible, como se ha llegado a decir –y da hasta vergüenza recordarlo- desde la presidencia del Gobierno y también desde la del Tribunal Constitucional. España es el punto de partida y la base firme para el futuro, un ámbito de libertad personal, un Estado de Derecho. España y libertad hoy, aquí y ahora, son sinónimos. España es el concepto y la realidad que diferencia la civilización de la barbarie, la democracia del totalitarismo de delirantes ensoñaciones y falacias identitarias.
Orgullosos, pues, de ser españoles, desde el intenso y profundo patriotismo de la libertad, le escribo de patriota a patriota. La unidad nacional está en peligro y cuarteada tras cuatro décadas de cesiones continuas a agresiones de nacionalismos reaccionarios y liberticidas. De patriota a patriota... Cuando usted fue designado candidato de su partido a la presidencia del Gobierno para las elecciones de 2004 le pregunté sobre sus convicciones en esa nuclear materia a su mejor amigo en el mundo de la política, el eurodiputado José Manuel García Margallo. Su respuesta fue contundente y la recuerdo con nitidez: "Mariano no arriará ninguna bandera porque su padre no se lo permitiría". Eso honra a su padre por quien usted siente veneración y eso, a su vez, le honra a usted. La Patria es también una narrativa, un plebiscito de los siglos, como indicaba Renan, un relevo que se pasa de padres a hijos. En la primera página de su autobiografía ha hecho usted gala de esa relación estrecha con su padre, "por quien tengo una devoción especial y ha sido un ejemplo permanente en mi vida". Y también liga usted esa piedad filial con el patriotismo, pues resalta que de su progenitor ha recibido como un caudal de principios "el respeto a las reglas, el sentido de la justicia y el esfuerzo" y la pasión por España y su historia.
No es poco legado ahora que toma usted el timón de la nave de la Patria zarandeada por las tormentas de la inquina de quienes odian a España porque sienten aversión a la libertad personal y se han instalado en el reto personal, sin parar en mientes de la irresponsabilidad y las graves consecuencias de su conducta. Usted está obligado a defender la unidad nacional y la integridad territorial de España con fortaleza. Es para lo que ha sido elegido por los españoles y en esta cuestión no puede usted ya tener la más mínima fisura, porque hace tiempo se superaron las líneas rojas por la frivolidad de los secesionistas y por la debilidad del Gobierno de España, que es mucho más que una marca, es una obligación, un compromiso, un imperativo categórico, que no admite dudas ni vacilaciones.
El presidente de la Generalitat catalana y su gobierno se han situado en posición levantisca de desacato. Se niegan a respetar sentencias reiteradas del Tribunal Supremo y requerimientos del Tribunal Superior de Justicia de esa región. No están dispuestos a permitir la libre elección de idioma en la educación. No respetan el derecho de los padres. Persiguen de mil maneras a quienes utilizan la lengua del Estado, la lengua franca de todos los españoles. Usted, señor Rajoy, está obligado a cumplir y hacer cumplir la Ley. Sin imperio de la Ley, las sociedades degeneran hacia la barbarie y el conflicto. Ha sido siempre la debilidad y la cesión lo que ha abierto la senda estéril de la violencia y la guerra. Usted no puede ser un apaciguador, sino un patriota firme y consciente. Usted y yo servimos en los ejércitos de España por la misma época y juramos ante nuestra sagrada bandera estar dispuestos a derramar hasta la última gota de nuestra sangre por España. De alguna manera, usted ha renovado ese juramento comprometedor al asumir las altas responsabilidades de la presidencia del Gobierno.
En Cataluña, con todas sus consecuencias, tiene que cumplirse la Ley. A usted no le queda margen para el apaciguamiento y la cesión. Usted está preparado psicológicamente para el diálogo. Lo practicó en sus responsabilidades de Gobierno. Durante la legislatura 1006-2000 se ejercitó en gran escala, tanto con CiU como PNV. Usted tuvo un protagonismo relevante en esa estrategia. Los nacionalistas entienden el diálogo como cesión y usted cedió. Ya no queda prácticamente nada que ceder. Quienes muestran adhesión a España, quienes desean ejercitar su libertad para educar a sus hijos en castellano son perseguidos en Cataluña. No es un problema lingüístico, es cuestión de libertad, es un debate de nación. En las escuelas catalanas –como en las vascas- se enseña el odio a España, se promueve la secesión, objetivo último de los nacionalistas. Es ineludible que usted revierta esa deriva. Es imprescindible que su Gobierno pase de una estrategia heladora de continuas retiradas a otra de defensa activa del Estado de Derecho, la libertad y España. Con fortaleza y con todas sus consecuencias.
Los nacionalistas sólo entienden el lenguaje de la fortaleza. Las responsabilidades de haber llegado tan lejos no sólo estriban en los nacionalistas. Sobre todo se encuentran en la debilidad ininterrumpida de los gobiernos de la nación. El papanatismo democrático en el que nos hemos sumido ha establecido como un dogma que todas las ideas pueden ser defendidas siempre que no se impongan con medios violentos. Esto no es cierto. Ninguna nación admite la secesión. No la admitió Abraham Lincoln. Francia exige a los partidos para admitirlos en la legalidad la defensa explícita de la integridad territorial de la República. La unidad de España y su integridad territorial son innegociables. Usted y su Gobierno las deben defender.
Si hay una región de España donde es más evidente y clamoroso el fracaso de la autonomía es Cataluña. No ha servido, en ningún caso, para frenar las apetencias rupturistas de los nacionalistas, sino para darles alas y exacerbarlas. No puedo por menos que refrendar la reflexión del profesor Javier Barraycoa: "Cualquier observador avezado no tendría la menor duda de que Cataluña, desde que ha gobernado con la máxima autonomía de su historia, está pasando por una decadencia existencial e identitaria". La Cataluña dinámica y empresarial ha sido lastrada y erradicada por la imposición de la Cataluña roma y funcionarial.